El caso Esquel

Por Verónica Odriozola- En octubre de 2002, se presentó un Informe de Impacto Ambiental (IIA) para la explotación de una mina de oro en Esquel (Chubut). Gracias al alerta dado por técnicos y ambientalistas de la región, la comunidad de Esquel se encuentra movilizada frente a la amenaza que traería aparejada para la zona la explotación de una mina de oro.

La empresa que haría la explotación es la canadiense Meridian Gold y, si bien se venían haciendo gestiones y exploraciones desde mucho antes de octubre de 2002, la comunidad fue mantenida ajena a las discusiones y el proyecto tiene un alto grado de avance.

La mina, ubicada a 9 km en línea recta del centro de Esquel, contaría además con un verdadero complejo industrial en el mismo predio para procesar el mineral y fabricar los lingotes y para depositar los residuos eternamente (escombrera). Para llevar adelante la explotación, deben dinamitarse miles de toneladas de roca de donde se extraería el oro y la plata. El resto, junto con las colas y químicos, sería depositado en un virtual basurero de residuos tóxicos que se denomina “escombrera”. En la zona dinamitada quedaría una importante cava o “tajo” de 1.740 metros de largo y 450 metros de ancho.

Durante los procesos en que se evalúan los permisos para comenzar a operar, las empresas mineras a menudo afirman que las colas serán depositadas de manera tal que no tendrán emisiones ni filtraciones al ambiente. Lo han dicho inclusive en las minas que luego protagonizaron accidentes. Pero se acepta aún dentro de la comunidad minera profesional, que las estructuras de contención de las colas no son perfectas y que tarde o temprano tienen filtraciones.

La mina tendría, en principio, una vida operativa de 9 años, y sería a cielo abierto, aunque dejan sin definir la posibilidad de una explotación subterránea que se combinaría con la primera. Se estima que produciría, aproximadamente, 12 millones de toneladas de mineral y 130 millones de toneladas de roca estéril, a un ritmo de 3.000 toneladas de mineral por día. La producción sería 300.000 onzas por año y emplearían 180 toneladas por mes de cianuro que debería ser importado al país y trasladado por tierra a Esquel.

El método propuesto para este emprendimiento es el de
lixiviación con cianuro en tanques. Desde la presentación del IIA, que no ha sido de fácil acceso para la comunidad, se han suscitado numerosas críticas de técnicos, profesionales y organizaciones no gubernamentales acerca de su contenido en errores o imprecisiones. Llama la atención que una empresa transnacional como Meridian Gold no haya presentado un IIA de mejor calidad, dados los impactos conocidos de la minería de oro con cianuro. Es claro, además, que existen numerosos aspectos que no están definidos en el IIA, lo que, más allá de los problemas intrínsecos de este tipo de minería mencionados en el presente documento, el IIA presentado por Meridian Gold hace imposible predecir los impactos específicos de los métodos a emplear; se nota al respecto, un alto grado de improvisación.

De aprobarse este proyecto sobre la base del IIA presentado, las autoridades de la provincia del Chubut deberían responder y
hacerse cargo por las consecuencias ambientales y sociales del emprendimiento.

Existe un informe hidrogeológico realizado por el Lic. Fernando Díaz, a pedido de la Cooperativa 16 de Octubre (es la encargada de abastecer de agua a la ciudad), donde plantea serias preocupaciones sobre el impacto que el proyecto pueda tener sobre la calidad y cantidad de agua disponible para distribuir para consumo de la población de Esquel.

Según la información que consta en su página de Internet (www.meridiangold.com), la empresa Meridian Gold, Inc., realiza
minería de oro desde 1981 cuando tenía el nombre FMC Gold. La ganancia tiene un claro interés para la empresa según sus mismas
palabras; “nos focalizamos en la calidad de esas onzas medidas en términos de los beneficios económicos por onza que brindan, no la cantidad de onzas que producen. Históricamente, muchas empresas de minería de oro mantenían la idea opuesta. Hemos creído desde el principio que la mejor manera de manejar nuestro negocio es encontrando depósitos de oro que nos permitan hacer dinero”. Meridian Gold posee acciones que cotizan en la bolsa de New York (MDG) y la de Toronto (MNG).

No a la minería de oro con cianuro
De manera creciente, las comunidades afectadas por la minería están haciendo sentir más y más su voz en reclamos de moratorias y
prohibiciones para la minería, especialmente la que emplea cianuro. Los impactos ambientales y sociales han sido tan altos e irreversibles que cada vez es mayor la oposición ciudadana a estos emprendimientos y modelos de desarrollo basados en la minería a gran escala.

Además, y considerando aún el hecho de que actualmente la mayor parte de la información disponible sobre minería y cianuros proviene de fuentes industriales y es escasa la información realmente independiente presentada desde una perspectiva ambiental amplia, Greenpeace entiende que debe prohibirse en todo el país la minería con lixiviación de cianuro comenzando por la minería de oro, ya que es una práctica no sustentable e intrínsecamente peligrosa.

Es fundamental propiciar un amplio debate con la sociedad sobre el tipo de desarrollo deseado, y si éste debe basarse en la minería o en actividades tradicionales de menores impactos ambientales que no suponen una amenaza latente por décadas y siglos.

La minería de oro es una industria efímera por definición, que explota recursos naturales finitos y cuyo valor se encuentra absolutamente distorsionado por los subsidios que recibe. Los riesgos y costos reales de este tipo de emprendimientos mineros son demasiado altos.