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Gripe Porcina

Chancho limpio...

 


La Organización Mundial de la salud (OMS) ascendió al máximo nivel de la escala la alerta por la gripe A (H1N1). Declarada pandemia por la sostenida cantidad de contagios en América y Oceanía, la gripe porcina denuncia el fracaso de las estrategias globales de la OMS y la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OIE).

 

Publicación ECO (La Pampa - Argentina). Un informe de la GRAIN (organización no gubernamental que promueve el manejo y uso sustentable de la biodiversidad agrícola) señala que la nueva variante de gripe porcina es un cóctel genético de los virus de las cepas de influenza porcina, aviar y humana. Dicho virus ha evolucionado hasta convertirse en una forma que se transmite fácilmente de persona a persona.

Según Stan Done, de Veterinary Laboratories Agency de Reino Unido, el virus no se transmite por la carne de cerdo ni por productos derivados de la misma. Afirma, además, que “en humanos el virus está asociado con una mortalidad del 1% aproximadamente, lo que es similar al nivel de mortalidad asociado con la gripe de invierno normal en Europa. La población más susceptible parece ser la del grupo de edad de 15-48 años, lo que sugiere que puede haber una cierta protección residual procedente de otros virus en los grupos de edad situados a ambos lados del mencionado”.

No se sabe con exactitud dónde se produjo la evolución y recombinación genéticas, pero la GRAIN advierte que el sitio para buscar su origen está en los criaderos industriales de Estados Unidos y México.

Según el informe, los expertos han alertado por años acerca de que el aumento de criaderos industriales en gran escala en América del Norte estaba creando las condiciones perfectas para el surgimiento y dispersión de nuevas formas de influenza altamente virulentas. “Debido a que los sistemas de alimentación tienden a concentrar grandes cantidades de animales en muy poco espacio, facilitan la rápida transmisión y mezcla de los virus”, dijeron investigadores del Instituto Nacional de Salud (NIH) de Estados Unidos en 2006.

Sin embargo, según la GRAIN, no existe en México ni en Estados Unidos, un sistema nacional de monitoreo que determine cuáles son los virus que prevalecen en la población porcina.

Por otro lado, en una nota de opinión del periódico La Jornada, se afirma que las instalaciones donde se crían estos animales originan un grave problema ambiental y de salud y consumen, además, enormes cantidades de agua y de compuestos para “animar” el crecimiento rápido de los cerdos. A ello se agrega el uso extensivo de antibióticos para evitarles enfermedades y mantenerlos en buen estado. Como resultado, los desechos producidos en los criaderos, el agua negra resultante del aseo de las zahúrdas y la mezcla de excrementos, orina, residuos químicos y biológicos forman una mezcla de gran peligrosidad que deteriora la tierra y las corrientes de agua.

En el epicentro
La comunidad de “La Gloria”, en el estado de Veracruz (México), ha intentado que las autoridades respondieran a un brote virulento de una extraña enfermedad respiratoria que los afectó en los últimos meses. Los habitantes de esa localidad tienen la certeza de que la enfermedad está relacionada con la contaminación provocada por el gran criadero de cerdos recientemente instalado por Granjas Carroll, una subsidiaria de la empresa estadounidense Smithfield Foods, el mayor productor de cerdos del mundo.

Después de innumerables esfuerzos de la comunidad por lograr la ayuda de las autoridades, a fines de 2008 algunos funcionarios locales de salud decidieron investigar. Las pruebas revelaron que más del 60% de la población de 3 mil personas estaban infectadas con una enfermedad respiratoria, pero las autoridades no confirmaron de qué enfermedad se trataba. Smithfield negó cualquier conexión de la afección con sus instalaciones. Recién el 27 de abril de 2009, días después de que el gobierno federal mexicano anunciara oficialmente la epidemia de influenza porcina, la prensa reveló que el primer caso diagnosticado en el país fue el de un niño de 4 años de la comunidad de La Gloria, el 2 de abril de 2009. El secretario de Salud de México dice que la muestra que le tomaron al niño fue la única que las autoridades conservaron en esa comunidad.

1 por ciento es la mortalidad en humanos por la gripe porcina, similar al nivel de la gripe común de invierno.

Sobre las pandemias de gripe en general, se sabe que la proximidad de criaderos industriales de cerdos y pollos aumenta los riesgos de recombinación viral y el surgimiento de nuevas cepas virulentas de gripe. Así, por ejemplo, los cerdos criados cerca de las granjas industriales de pollos en Indonesia tienen altos niveles de infección del virus H5N1, la variante mortal de la gripe aviar.

Los científicos del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos han advertido que “el número cada vez mayor de criaderos de cerdos en las cercanías de criaderos de aves podría promover aún más la evolución de la próxima pandemia”.

Aunque no se ha informado mayormente al respecto, en la región aledaña a la comunidad de La Gloria hay también importantes criaderos de pollos. En septiembre de 2008, hubo un brote de gripe aviar en la región. En ese momento, las autoridades veterinarias le aseguraron al público que sólo era un brote local de un tipo de virus poco patógeno que afectaba a las aves de corral.

Según una información que brindó el presidente de la Comisión Ambiental del Estado de Veracruz, Marco Antonio Núñez López, también hubo un brote de gripe aviar en un criadero industrial ubicado a unos 50 kilómetros de La Gloria, propiedad del mayor productor de aves de México, Granjas Bachoco, brote que no fue dado a conocer por temor a lo que podría implicar para las exportaciones mexicanas.

El informe de la organización, denuncia que un componente común en el alimento industrial de cerdos es la gallinaza, una mezcla de todo lo que se acumula en el piso de los gallineros industriales: heces fecales, plumas y cama animal.

Los residentes de La Gloria han intentado resistirse por años al criadero de Smithfield. Y durante meses intentaron que las autoridades hicieran algo en relación a la extraña enfermedad que los afecta. Siguen ignorados. Sus voces no lograron hacer llegar ni una sola señal al radar del sistema mundial de detección de enfermedades emergentes de la Organización Mundial de la Salud. Los brotes de gripe aviar en Veracruz tampoco detonaron una respuesta de la Organización Mundial de Sanidad Animal. Las noticias surgieron solamente de fuentes privadas.

Las empresas
La GRAIN recuerda en el mismo informe que no es la primera ni la última vez que los criaderos industriales ocultan brotes de enfermedades y ponen en peligro la vida de la gente. Tanto en Rumania como en Indonesia, donde aún hay datos de muertes por la gripe aviar, se han registrado casos en que las empresas de explotación de la carne porcina niegan el acceso a las inspecciones de sanidad correspondientes.

Mientras tanto, la industria farmacéutica está lucrando en grande con la crisis. Por la emergencia, el gobierno de Estados Unidos abrió un hueco en su sistema de autorización para ampliar los permisos de consumo de antivirales como Tamiflu y Relaxin para quienes sufran gripe.

Esto es una excelente noticia para Roche, Gilead y Glaxo SmithKline, quienes tienen el monopolio de estos fármacos.

Lo más importante, es que las acciones cambiarias de varios pequeños productores de vacunas subieron de precio en forma exponencial. Novarax está intentando convencer a los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos y al gobierno mexicano, para que puedan fabricar una vacuna contra la influenza porcina en no más de 12 semanas, si se relajan las reglamentaciones para efectuar pruebas.

Advertencia
El informe advierte que a nivel internacional es importante frenar y comenzar a revertir la expansión de los criaderos industriales. Son éstos los caldos de cultivo de la pandemia y lo seguirán siendo mientras existan, dicen la organización.
Por otra parte sostienen que es inútil hacer un llamado para lograr un cambio total en la estrategia global conducida por la OMS. La experiencia con la gripe aviar demostró que ni la OMS, ni la Organización Mundial de Sanidad Animal, ni la mayoría de los gobiernos asumieron una línea dura contra los criaderos industriales.
GRAIN señala, por último, que es la gente la que debería movilizarse contra los criaderos industriales, para lograr que sean abolidos.

María Rivas (periodista)
Bibiana González (ilus)

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